Friday, June 23, 2006

Hablemos de cine y muerte (III): ¿Quién mató a Egon Sopina?

Yo no he sido. Tocan al muerto, se acurran al fondo y fuera de foco, se dirigen a la cámara y dicen: yo no he sido. Se miran las manos, lloran, y reconocen que es imposible, inevitable, el no hacer daño a la persona a quien más aman y dicen "el amor siempre acaba en odio", y luego "yo no he sido".

Porque, dijo Gaspar Noe, el tiempo lo destruye todo; y si el tiempo no ajusta cuentas, nosotros nos encargamos de dejarlo todo en ruinas, arrasar la ciudad para luego contemplar de nuevo su lento alzamiento, mientras irremediablemente y para siempre, recordamos lo bien que iba todo cuando todo iba bien. Porque pensamos en el daño que hemos hecho. Y nos arrepentimos.

Un dolor semejante al de los anzuelos con los que se desgarran los amantes de "La isla", clavándolos en el sexo del otro y tirando bien fuerte, haciendo exterior ese daño que, de otro modo, a la manera en que se hieren los enamorados fuera de la pantalla, sería aun mayor.

Mientras tanto, Egon Sopina, yace desnudo y tendido en el suelo. Sin embargo, si uno lo mira bien y muy de cerca, podrá adivinar el ritmo de su respiración, y cazar algún pestañeo de tan solo un par de frames. Porque la muerte es otra cosa, y a Egon Sopina, de momento, sólo le toca sufrir. Y hacerse el muerto.



"¿Quién mató a Egon Sopina?". España (2006). Dir.: Andrés Federico.

"Irréversible". Francia (2002). Dir.: Gaspar Noe. Int.: Monica Bellucci, Vincent Cassel, Albert Dupontel.

"La isla" (Seom). Corea del Sur (2000). Dir.: Kim Ki-duk. Int.: Jung Suh, Yoo-Suk Kim, Sung Hee Park.


4 Comments:

At 23 June, 2006 11:47, Blogger Lia Mota said...

Me ha dolido y todo leerlo.
Lo mismo tienes razón y hacerse daño y hacerse el muerto y morirse incluso, es mucho menos doloroso que no tocarse y dejarse de hacer daño. No lo sé. Ando un poco triste.

 
At 23 June, 2006 13:35, Anonymous Valiente said...

Y llegó el silencio...

Alzó la cabeza y se prometió no mirar atrás...

Comenzó a parpadear incesantemente evitando que las lágrimas tomasen forma definitiva para luego recorrer su mejilla...

Se tapó los oidos con la esperanza de dejar de oir aquellos gritos, tan familiares y a la vez tan extraños...

Quizás un pequeño murmullo consiguiese ahogar la culpa que que se escondía en la sombra de cada paso que daba...

más rápido, mas fuerte, más constante, más duro, más terrible, más cercano, más personal...

pero entonces llegó el silencio... y eso le mató.

 
At 23 June, 2006 13:41, Anonymous un interesado said...

Oye, perdona...

en las reseñas se te ha olvidado poner los intérpretes.

Es que así lo busco y no lo encuentro en ninguna parte.

 
At 25 June, 2006 14:42, Anonymous víctor said...

tengo ganas de verlo...

me hubiera gustado haber sabido organizar mejor mi tiempo pero soy un inútil. estoy tan muerto como egon sopina, pero vestido...

besos

 

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